Aunque Brasil no había colmado las expectativas que esperaba dentro del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), sí se había convertido en un jugador importante en las negociaciones comerciales multilaterales. Goldman Sachs espera que los BRIC sean las cinco economías más grandes del mundo para el 2030, pronosticando un crecimiento de más del 5% por año para Brasil.
Brasil inicialmente exportaba madera y oro, luego azúcar, tabaco, café y llegó a controlar los suministros internacionales del café. Luego puso en su lugar una estrategia de desarrollo de importación por sustitución (ISI), con altos aranceles para proteger a los productores nacionales. Sin embargo, las políticas restrictivas del mercado laboral complicaron la contratación de los trabajadores, generando que las empresas operen de manera informal. Producto de esto, la deuda pública se disparó y la inflación pasó del 25% en 1960 a más del 100% en 1964. En 1964, un golpe militar siguió la estrategia de crecimiento ISI de Brasil, con la diferencia que ahora se abría las puertas a la inversión extranjera directa. Estas reformas más tarde fueron llamados el "milagro brasileño" porque generaron el crecimiento del PIB promedio de más de 10% anualmente. El milagro brasileño terminó en un desastre en 1982 cuando la inflación se disparó y el gobierno suspendió el pago de la deuda.
En 1992, Fernando Henrique Cardoso, presentó el Plan Real, para intentar frenar la inflación, junto a la creación de la nueva moneda (el real), el cual fue exitoso. Lula supervisó las políticas macroeconómicas estables y promovió el comercio. También le dio a Brasil presencia internacional a través de la participación con organizaciones multilaterales, en especial la OMC y las Naciones Unidas (ONU). Dilma continuó el enfoque pragmático de promover el comercio internacional, y mantener los programas de bienestar y educación social. La integración de Brasil con la economía mundial se intensificó; para el año 2008, estaba entre los 20 países con más comercio internacional.
A principios de 2009, gracias al laboratorio Farmanguinhos, el gasto en medicamentos pasó de 12% a 4%. En general, sólo el 20% de las ventas farmacéuticas vino de los genéricos, convirtiendo al país atractivo para las empresas con los nuevos medicamentos. Con pocas excepciones, Brasil depende totalmente de ingredientes activos importados para sus productos farmacéuticos. En septiembre 2009 anuncio $ 50 millones en nuevas subvenciones, el Ministerio de Ciencia y Tecnología declaró: "Vamos a respetar la propiedad y el marco legal intelectual internacional.
El gobierno brasileño jugó un papel central en la economía del país por ser dueño de grandes empresas, al servir como una fuente primaria de capital y dirigiendo decisiones relacionadas con la estrategia de desarrollo del país. Al inicio de la presidencia de Dilma, la deuda pública de Brasil todavía estaba cerca de 60% del PIB, pero tenía vencimiento a largo plazo y ya no estaba sujeto a las fluctuaciones cambiarias.
Como la inflación se estabilizó, el banco central redujo las tasas de interés al 10%, su nivel más bajo en décadas. Menores tasas de interés provocaron un auge en el consumo privado, especialmente en bienes duraderos. Con Lula, el salario mínimo se elevó de forma secuencial desde menos de $ 80 por mes en 2003 a cerca de $ 300 en el 2010. Siguió un programa de pensión no contributiva que proporciona ingresos para ciudadanos rurales de edad avanzada y para trabajadores de la economía informal jubilados. Bajo este programa,
12 millones de familias que ganan menos de $ 85 por mes reciben entre $ 40 y $ 120 mensuales, dependiendo del número de niños en el hogar.
El gobierno brasileño estaba tratando de ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU con asientos regionales para América Latina, representada por Brasil; África, representada por Sudáfrica; y Asia, representado por la India. En noviembre de 2010, el presidente estadounidense, Barack Obama apoyó la idea de la India como un miembro permanente, pero se mantuvo en silencio sobre el papel de Brasil.
Se sostiene ampliamente que las acciones del gobierno brasileño en la OMC y de Lula hacia Ahmadinejad habían socavado el respaldo de Estados Unidos por su rápida adhesión al Consejo de Seguridad. El aumento de las preocupaciones adicionales en Estados Unidos, Brasil y otros miembros del Mercosur invitaron a Venezuela a unirse en 2006. En 2004, Lula y otros líderes de América del Sur anunciaron la formación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Concebido como un nuevo mecanismo para gobernar el comercio regional, los miembros de UNASUR también anunciaron planes para una moneda común y un parlamento.
Para hablar del Perú, ante la disyuntiva de si debería adoptar una mayor Integración Regional en el Pacto Andino: Las negociaciones y acuerdos internacionales permiten el desarrollo conjunto a través de alianzas estratégicas, un claro reflejo es el aumento de las exportaciones, debido al CAN. Sin embargo, el Perú debe cambiar su estrategia de exportador de insumos, para convertirse en un exportador de productos finales, que aportan más a la economía.
Ahora, refiriéndonos un poco al Perú inserto en la globalización: nuestro país posee acuerdos económicos y tratados de libre comercio con diversos países. Gracias al aprovechamiento de estas negociaciones, se impulsan las exportaciones/importaciones, lo cual permite que se mejoren los indicadores macroeconómicos, el ingreso per cápita de los peruanos aumente y se disminuya la pobreza.
Si se busca alguna desventaja de la globalización del Perú, podríamos mencionar que las empresas peruanas pierden la ventaja de ser locales, dado que se ven obligadas a competir de igual a igual contra grandes inversionistas, ocasionando que muchas de ellas no puedan competir y finalmente deban cerrar, generando desempleo. Ojo, no digo que la competencia sea mala, al contrario: obliga a que los competidores se esfuercen para mantenerse. Lo inevitable es que probablemente -hablando de los emprendedores peruanos- muchos emprendedores sucumban antes tremendos transnacionales, pero por otro lado, el público peruano gana, y también las empresas pueden acceder a un mercado más amplio.
Para referirnos ahora a la internacionalización de la comida peruana: En diciembre de 2014, Perú fue elegido el Mejor Destino Culinario del Mundo en los World Travel Awards. Este reconocimiento es un galardón fruto del esfuerzo, y en consecuencia se ha ganado un importante prestigio, del cual nuestra comida peruana ya goza a nivel mundial. Pero esta internacionalización trae cola, una tremenda cola de beneficios económicos que en el 2013 ya superaban los 10.000 millones de dólares. Además del ámbito económico, también se gana en el plano cultural y social, porque se robustece la identidad e imagen del país.
Muchos consideran que la globalización ocasione pérdida de identidad cultural, mi posición ante esta preocupación: es posible que hay una pérdida cultural con la globalización, debido a que se desconoce cuál producto es oriundo de tu país y cuál no lo es. Sin embargo, esto no debe detener el fomento de la globalización. Lo que se debe hacer es reforzar internamente la identidad y cultura nacional con campañas que den a conocer lo nuestro, nuestras costumbres, diversidad y comidas, para sentirnos orgullosos de ellas. De esta manera se cimentan las bases culturales, mientras más personas sepan de ella, más grandes seremos. La comida italiana es un buen ejemplo: puedes comer un buen plato de fetuccini en el Perú, pero probablemente quieras comer un mejor plato de fetuccinis en la misma Italia, preparado por un orgulloso italiano.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario