La literatura acerca del liderazgo abunda por toneladas a través de miles de bibliotecas físicas y virtuales, las cuales se han ido incrementando a través de los siglos. Y, dado que el liderazgo es un concepto muy apasionante, siempre se ha mantenido como un tema palpitante pero que a la vez, no ha terminado de convencer a las dudas de siempre: ¿El líder nace o se hace? ¿Cómo reconocer a un líder? ¿Cuáles son las características del verdadero líder?, entre muchas otras preguntas. De repente lo que se ha ido aceptando es que los líderes no presentan un perfil único de comportamiento o actitud, sino que existen inclusive diferencias radicales de forma entre líderes, lo cual nos lleva a entender que no siguen un patrón único como alguna vez se pensó.
Por otro lado, la Programación Neurolingüística (PNL) recobra vigencia y propone que un líder organizacional puede ser más efectivo si hace uso de técnicas y herramientas que, de manera consciente primero, nos programen para combinar aspectos neurológicos junto a ciertos patrones de comportamientos específicos, todos combinados al lenguaje natural que ya poseen las personas. Esta técnica les permite, a quienes la practiquen, eliminar hábitos nocivos y perjudiciales y añadiendo otros tantos buenos. A continuación se demostrará que la PNL es uno de los caminos mediante el cual se pueden formar mejores representantes del liderazgo.
Una verdad innegable es que la tecnología está facilitando la vida de muchas personas, está evitando lo tedioso y complicado que resultaba hacer ciertas actividades, reduciéndolas a un clic. Lamentablemente la tecnología ha ocasionado también que las relaciones sociales pierdan calidad, prestándole más atención muchas veces a un celular que al amigo que te visita después de mucho tiempo. Esta realidad tiene secuelas en los llamados a liderar, porque son quienes, sobre todo, deben demostrar un amplio dominio de relaciones sociales, lo cual es algo que aún no han entendido las organizaciones: muchas veces se contrata a los expertos técnicos por el dominio que demuestran en el campo, pero cuando deben interactuar para aplicar sus soluciones, fallan de manera rotunda por no poseer la habilidad social que exige la ocasión, teniendo muchas veces que ser separados del puesto. Y es que la inteligencia emocional representa el 80% del éxito de un líder, el 20% restante lo cubre el aspecto técnico. Las habilidades sociales son cualidades de un conjunto mayor que se conoce como inteligencia emocional, y aunque parezca anecdótico, es donde muchos llamados a ser líderes fallan, consideran, erróneamente, que levantar la voz es la forma de lograr que los liderados hagan su trabajo. Estas actitudes generan malestar y son una de las causas principales de deserción laboral.
La PNL posee las herramientas para anticiparse a los desenlaces trágicos de estas situaciones. Debido a que las personas están programadas para proceder de tal o cual forma según la situación que les acontezca, y eso lo han ido aprendiendo e incorporando a su ser con el paso de los años, a través de las experiencias buenas y malas que le van sucediendo. Lo que la PNL busca es reprogramar estas estructuras mentales que a veces limitan y otras potencian. Las respuestas que se dan ante cada situación es lo que finalmente influye en las vidas del emisor y su entorno. Para las situaciones que reducen y limitan es que la PNL interviene, para desaprender esas experiencias y reaprender para obtener los mayores beneficios, sea cual sea el ámbito de acción. La PNL se puede sintetizar como el conjunto de técnicas que permiten que las personas se conozcan mejor a sí mismas y a los demás, permitiendo un mejor entendimiento de cómo funciona (cómo está programado) nuestro cerebro (neuro) y cómo se expresa dicha programación hacia los demás (lingüística).
La PNL se maneja bajo una serie de supuestos o premisas, las cuales son: (a) el mapa no es el territorio, donde el mapa es representado por las vivencias de cada persona, que en definitiva son las diferentes formas de ver la vida. Los líderes deben entender este concepto de manera integral, porque es la base de la comunicación con sus subordinados y superiores, y desnuda la primera verdad; si se logra entender este supuesto, se habrá formado un líder con tolerancia a las opiniones ajenas. (b) Nunca dejamos de comunicar, de hecho ya comunicamos todo el tiempo, aunque estemos en silencio. El lenguaje verbal es el 7% de la comunicación, el 38% es representado por el tono, el volumen y la modulación, el restante 55% es transmitido por el lenguaje corporal que manifestamos. Entonces, más importante que el mensaje, es el modo de decirlo.
(c) El resultado de lo comunicado es lo que se obtiene, es decir, en lugar de preguntar si han entendido el mensaje, se debiera preguntar si el emisor logró transmitir correctamente el mensaje. En las organizaciones, esto ocurre frecuentemente, se solicita realizar una tarea, pero al ser mal transmitida, se realiza otra. (d) No existe el fracaso, sólo es experiencia, debido a que las labores casi siempre son juzgadas como bien o mal hechas, es importante que los líderes entiendan que los llamados fracasos son experiencias enriquecedoras y apoyen a sus liderados a que sigan buscando formas efectivas de hacer las labores encomendadas. (e) Si alguien pudo, se puede hacer, este supuesto tiene claramente la intención de potenciar a los empleados para lograr hazañas que pudieran creer inalcanzables. Lo mismo aplica para la formación de líderes, es un proceso que tiene varias etapas, donde se van adquiriendo capacidades y dotes que inicialmente no se poseen, pero no es imposible, se puede aprender a ser líder.
La PNL, además de sustentar que cada persona maneja su propio mapa, también entiende que la percepción de la realidad de cada individuo se realiza a través de alguno de estos tres instrumentos: Visual, Kinestésico o auditivo. Si se tuviese a tres exponentes de estos tres tipos de percepción y se hiciese un experimento para entender cómo funcionan sus sentidos en la misma circunstancia, y se les pidiera que piensen en el día de ayer y nos indiquen que recuerdan, sería algo así: el visual tendría imágenes grabadas cual si fueran fotos, el auditivo recordaría sonidos, ruidos, palabras; el kinestésico, por el contrario, recordaría que estuvo triste o que hizo mucho calor y sudó bastante. A pesar de que todos poseen algo de las tres percepciones, siempre una de ellas está más desarrollada. Una forma de que los líderes aprovechen esta capacidad es reconocer cuál es la que destaca en cada uno de sus liderados, y hablarles en sus términos; por ejemplo, si se detecta que la persona es visual, elige un lugar con buena vista para conversar y utiliza las palabras que caracterizan a los visuales, tales como ver, señalar, perspectiva, claro, foto, etc. Es decir, conocer la preferencia sensorial, permitirá conocer mejor a las personas, y brindará la oportunidad de generar un acercamiento para el mejoramiento de las relaciones.
Uno de los puntos fuertes de la PNL son los conocidos metaprogramas, los cuales son las formas de actuar o hábitos con los cuales se responde a las situaciones que se presentan. Destacan: (a) Proactivo – Reactivo, los proactivos dan la iniciativa para anticiparse y lograr lo que desean, los reactivos esperan que las cosas sucedan para recién actuar. (b) Afrontar – Eludir. (c) Opciones – Procedimientos, algunas personas buscan opciones antes de tomar una decisión, otras sólo se ciñen al procedimiento específico, asumiendo que así debe hacerse. (d) Generalista – Específico, algunos prefieren abordar los problemas partiendo de un análisis general, para ir descendiendo a los detalles, los específicos empiezan por los detalles. (e) Igualador – Diferenciador, el igualador busca las características comunes de los grupos para intentar una armonía y afinidad, el diferenciador busca ser distinto, para destacar, lo cual puede actuar como un aislador que lo separará de los demás. (f) Interno – Externo, los de características externas buscan la aprobación de los demás para sentirse bien, les importa mucho el qué dirán, a diferencia de los internos, que pueden luchar contra viento y marea en aras de defender su punto de vista, no necesitando la aprobación de los demás para sentirse bien. Imagine un caso de acoso laboral, donde un empleado que tenga un metaprograma orientado hacia lo externo, sufrirá y caerá en severas complicaciones.
Lo interesante de los metaprogramas es que éstos pueden ser modificados a voluntad, principalmente cambiando la forma de pensar y de ver las cosas, así como del lenguaje que se utiliza, tomando especial énfasis la forma en cómo se dice lo que se desea expresar. Por ejemplo, si no eres proactivo, puedes proponerte dar el primer paso, ser voluntario, luego que esas nuevas costumbres pasen del nivel consciente al inconsciente, se habrá logrado el cambio.
Otros tres aportes de la PNL: la Calibración, el rapport y el anclaje. La calibración es un método que consiste en observar y analizar en simultáneo las acciones de las personas, para tratar de entender qué representan las posturas o actitudes o movimientos de su cuerpo, el tono de sus voz, su respiración, movimiento de dedos, hacia dónde dirige la vista, entre otros. Estos detalles permitirán a los líderes entender mejor las actitudes de sus subordinados, y permitirá efectuar un franco acercamiento, porque sabrá que la persona está nerviosa, molesta, o relajada. El rapport, consiste en imitar ya sea la postura corporal, los gestos de la cabeza, u otros movimientos, con lo cual ocurre un fenómeno psicológico que genera un acercamiento entre ambas partes y las barreras se disipen, lo cual mejora mucho la comunicación, es como hablar con un espejo. Por otro lado, el anclaje consiste en provocar una acción mediante el desencadenamiento de otra acción. Por ejemplo, si el líder quiere infundir confianza, y buen ánimo en el ambiente de sus liderados, justo antes de comenzar cada reunión puede efectuar un estiramiento de brazos, contar un chiste y provocar que todos se rían, con lo cual genera alegría. Luego de varias reuniones será suficiente que haga el estiramiento de brazos, de manera automática los liderados lo relacionarán con alegría y buen ánimo, e inconscientemente pasarán a ese estado mental.
En la actualidad, existen departamentos de Recursos Humanos que ya están aprendiendo las técnicas de la PNL, porque esto les permite anticiparse a los postulantes y, con un análisis de tan sólo unos minutos, pueden deducir actitudes que ni siquiera los observados saben que reflejan. Pero en general, en todo el mundo empresarial la PNL es muy importante, pues la comunicación es un factor crítico debido a que se realizan interacciones con personas de diversas culturales y de diversos niveles socioeconómicos, a los que se tienen que dar un trato adecuado para lograr lo mejor de cada uno de ellos.
Como se ha mencionado líneas arriba, la PNL trabaja bajo supuestos, los cuales pueden funcionar muy bien para quien los aplique correctamente, pero puede resultar decepcionante también si alguien no aplica la rigurosidad del caso y espera resultados. Y tal como dijo José Ortega y Gasset: “Siempre que enseñes, enseña también a dudar de lo que enseñas”, es que se debe ser así, críticos ante lo que se presente como cierto, hay que recordar que todos vemos la vida con diferentes ojos, en este caso, con diferente mapa.
El mejoramiento constante es una búsqueda personal que no termina, y eso ya es una buena señal, pues indica el deseo de crecimiento personal. Para esto, la PNL brinda un conjunto de herramientas, de cada uno depende el uso responsable y escrupuloso, ya sea en el aspecto personal, familiar o laboral. Obviamente, la correcta comunicación en las esferas organizacionales es muy importante, más aún cuando se es líder y existe la tremenda responsabilidad de llevar a buen puerto a los liderados, mientras más precisa la comunicación, mejor.
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