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lunes, 26 de septiembre de 2016

Mayéutica y Coaching

Sócrates, considerado el primer coach, decía que los hombres en un principio pecan de ignorantes, pero que, luego de hacerles llegar a la verdad a través de la misma aceptación de los hechos, estos mismos hombres parecían poseer un razonamiento iluminado por Dios, sin haber sido instruidos en nada, tan sólo haber sido encaminados para encontrar las verdades que, desde un principio ya las poseían. Esta descripción encaja perfectamente en lo que se conocería como la Mayéutica, la cual es la capacidad de llegar a la verdad a través del despertar de respuestas contenidas en los hombres mismos.

Pero, ¿qué relación tienen la mayéutica y el Coaching? En realidad la relación es inmensa: la mayéutica, que es un proceso reflexivo, ha sido adoptada por el Coaching como herramienta principal para lograr sus objetivos, aprovechando su versatilidad para elaborar las preguntas requeridas que, a la larga le permitirán brindar las mejores respuestas. La intención del presente escrito consiste en entender cómo es que la mayéutica llega a ocupar un papel preponderante en el proceso de Coaching, y recordando también que un Coach sin ser un tutor, ni un mentor, tampoco un consultor, a veces deberá comportarse como un tutor, otras veces como un consultor, y otras como mentor, así de flexible debiera ser el Coach, y siempre con el propósito de, mediante el uso inteligente de preguntas, despertar en el coachee su curiosidad, para luego, como consecuencia, concientizarlo y despertar su sentido de aceptación, con el solo uso de sus propios recursos, para finalmente ayudarle en ámbitos tanto personales como laborales.

Para ir entendiendo el papel del coach en esta travesía, se dice que es el encargado de detectar y diagnosticar las carencias del coachee, de lograr que los líderes desarrollen métodos que permitan lograr el mejor desempeño de sus subordinados, para ello debe poseer sabiduría y humildad, seguridad y paciencia, y con ello, elegir las mejores estrategias para un óptimo resultado, el cual luego se verá plasmado en un mejor rendimiento del coachee y de sus subordinados.

Si el Coaching se realiza de manera efectiva, el coachee irá sufriendo una transformación, donde irá descubriendo fortalezas y capacidades que estaban dormidas. Estamos hablando que el coach tiene el reto de hacer desaprender al coachee ciertos modelos mentales que, de una u otra forma, le habían sido útiles hasta el momento, el estilo dictatorial orientado al cumplimiento de tareas debe dejarse de lado, y su lugar debe ser reemplazado por una fuerte orientación al factor humano. Es evidente que para aquellos directivos o líderes que llevan décadas manejando el estilo orientado a tareas no les resultará simple abandonar esa forma de trabajar, sino que además deben aceptar que existían problemas en sí mismos que deberán ser desterrados, reemplazados por un cambio que va desde la actitud.

Existen casos, por ejemplo, donde las líneas de mando se manejan bajo un esquema de jefe y subordinados, en donde el jefe manda y los demás obedecen sin chistar, en donde cada decisión debe ser conocida y aprobada previamente por el jefe, debido a que éste lo sabe todo y toda decisión es realmente suya. Es, en este contexto precisamente, que es mucho más difícil para un jefe acostumbrado a decir la última palabra, a ser él quien debe ponerse en el papel de paciente solicitando ayuda.

Para brindar Coaching, no sólo se requiere la valentía y aceptación del coachee, pues desnudará características reales, las cuales deben pasar a un cambio de actitudes ideales, y mantener un proceso de mejora continua. Esta complejidad aumenta conforme se poseen cargos directivos más altos, y es que estos líderes de nivel superior deben poder reconocer en los coach la experiencia, la capacidad y el conocimiento que les permitirán abrir las puertas de la confianza, con el fin de que la labor pueda ser realizada. El no disponer de estas características puede entorpecer el trabajo a desempeñarse.

Existen relatos que pintan de cuerpo entero la transformación que ocurre en las personas luego de haber pasado por un proceso de Coaching, que entre otras cosas dicen algo similar a: “hay un antes y un después en mi vida, antes era un neurótico total, me descontrolaba, a pesar de ello era consciente de lo que me ocurría, sin embargo eran incontrolables mis arranques de ira, conforme renegaba subía en intensidad mi descontrol. Mi vida ha dado un giro de trescientos sesenta grados, ahora puedo concentrarme y controlar lo que estoy haciendo, puedo reflexionar, tengo la calma requerida para pensar las decisiones que tomaré, soy mucho más consciente de mis acciones, de lo que ocurre a mi alrededor.”

La Mayéutica se gestiona bajo ciertas acciones claves:

La primera de ellas consiste simple y llanamente en preguntar, hacer las preguntas correctas en el momento correcto permitirán entender que, fruto de ello un camino de luz se apertura, trayendo consigo la solución propuesta, pero sobre todo tomando en cuenta que las preguntas sólo fluirán si el coach establece un clima laboral o personal que permita generar un sentimiento en situaciones claramente demarcadas.

La segunda acción consiste en que las afirmaciones deben establecerse con la mayor precisión posible, de modo que ayuden a enrumbar hacia la solución deseada. Otra acción importante es el relacionado a las sugerencias, el cual se puede dar cuando el coachee realmente se queda en otro espacio interestelar, o dicho de otra manera, se queda en blanco, por el motivo que represente. La última acción a tomar en cuenta refiere al proceso de acompañamiento que realiza el coach hacia el coachee, para buscar que éste crezca en forma autónoma, simplemente guiándolo en las situaciones que sean necesarias.

Sócrates a través de su método mayéutico logra concebir la verdad, a través de sucesivas preguntas y respuestas, dando forma a los razonamientos que se desprendían de tal interacción, brotando conclusiones a diestra y siniestra, sacando a la luz lo que antes yacía en la oscuridad, es decir, trayéndolo al lado consciente, liberando y creando sabiduría. En este contexto, la calidad de las preguntas también son importantes, dado que ellas encauzan una conversación, tal como decía el filósofo de la Hermenéutica Gadamer: “La pregunta es la dirección, el cauce en el que ha de inscribirse la respuesta”. Es importante recalcar que ni el Coaching ni la Mayéutica brindarán altos conocimientos relativos a ningún tema, sino que ambos, combinados, logran extraer la esencia misma de las personas.

Tal como Sócrates decía, para llegar a la verdad se debe partir de una ignorancia sabia; otro tipo de ignorancia que no sepa formular preguntas no conducirá a ninguna parte, o creer que todo lo sabe no le permitirá aportar preguntas. De esta manera, se logra aprovechar la esencia de la Mayéutica, basado en el principio que Sócrates enunciaba: “Yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a encontrar el conocimiento dentro de vosotros mismos; eso es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría”.e

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